Llegan a l'Oceanogràfic los cuatro primeros ejemplares de tiburón toro

04/10/2002

L'Oceanogràfic de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia cuenta desde anoche con sus cuatro primeros ejemplares de tiburón toro, que llegaron en avión desde Nueva York hasta Madrid y posteriormente fueron trasladados en camión hasta Valencia, en una compleja operación supervisada por un equipo de biólogos.

El mayor parque oceanográfico de Europa, que en sus 80.000 metros cuadrados de superficie cuenta con siete acuarios submarinos y un delfinario, entre otras instalaciones, y cuya inauguración está prevista para antes de final de año, tendrá 10.000 ejemplares de 500 especies, como belugas, morsas, delfines, leones marinos, pingüinos, rayas, barracudas, tortugas, crustáceos y peces.

Los cuatro tiburones toro, que llegaron al aeropuerto de Madrid en un avión de la compañía Lan Chile acompañados por técnicos estadounidenses especializados en estos traslados, habían permanecido en unas instalaciones semicerradas en la costa de Nueva York.

En Barajas, los tiburones fueron recibidos por biólogos y personal de l'Oceanogràfic de Valencia, cuyo director técnico, Pablo Areitio, explicó que estos animales rondan los dos metros de longitud y algunos llegarán hasta los 2,20 metros.

Tras pasar los trámites aduaneros, estos peces fueron sometidos a diversas pruebas para verificar su estado de salud, así como el del agua, tras lo cual los técnicos procedieron a cargarlos en un camión articulado, desde el que viajaron a Valencia.

Areitio señaló que estos animales tenían que ser trasladados porque están bajando las temperaturas del agua en el área de Nueva York y 'no queda más remedio que hacer el transporte ya', envío que se realizó en unos contenedores especialmente diseñados para ellos en fibra de vidrio y metal, donde se les proporciona una corriente de agua y oxígeno bajo la supervisión de un técnico.

El biólogo resaltó las complicaciones que genera un traslado de este tipo, que 'no se parece en nada al transporte que se realiza para un delfín, donde el animal va semisumergido o totalmente en seco'.

'Aquí, el tiburón va totalmente sumergido, o con la dorsal en la superficie', explicó Areitio, quien añadió que los tanques deben 'reproducir unas condiciones similares a las que ese pez tendría si se moviera en un espacio mayor', por lo que la corriente es similar a la que 'se conseguiría con el avance del pez en el tanque'.