ARMONÍA CUÁNTICA 2022: LA MÚSICA DE LAS ONDAS GRAVITACIONALES. 18 DE MAYO DE 2022

Evento finalizado


En el Día Internacional de los Museos, la Ciutat de les Arts i les Ciències acoge la actividad "Armonía Cuántica" donde se unen música y ondas gravitacionales
ARMONÍA CUÁNTICA 2022: LA MÚSICA DE LAS ONDAS GRAVITACIONALES. 18 DE MAYO DE 2022

La música, como la ciencia, se compone de patrones. En música es la lógica del compositor la que está ordenando esos elementos; en ciencia, es la lógica de la naturaleza. En ambos casos nosotros tratamos de capturar esa lógica, a veces con la razón, a veces con la intuición, y en el mejor de los casos con una virtuosa combinación de ambas.

El miércoles, 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, la Ciutat de les Arts i les Ciències organiza un concierto en el Auditorio Santiago Grisolía a las 19:00 horas en colaboración con el Instituto de Física Corpuscular de Valencia (IFIC), el Grupo Virgo Valencia y el Conservatorio Joaquín Rodrigo de Valencia. "Armonía Cuántica 2022: La música de las ondas gravitacionales", tiene como objetivo reunir estos dos mundos distintos pero paralelos y crear un foro en el que la ciencia sirva de inspiración a las artes. La entrada al concierto es gratuita previa inscripción y hasta completar aforo.

El pasado mes de septiembre científicos del IFIC y la Universitat de València se reunieron con estudiantes de composición del Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo para hablar de ciencia. El tema eran las ondas gravitacionales, oscilaciones en el tejido del espacio-tiempo que son las que permiten que la gravedad vibre a través del espacio. Estas ondas, estas oscilaciones son, en cierta manera, el sonido de la gravedad. Predichas por primera vez a principios del siglo XX por la teoría de la Relatividad General de Einstein, las ondas gravitacionales se producen en lugares donde la gravedad es muy intensa y los objetos se mueven a velocidades muy altas. Podemos pensar en ellas como gravedad que está “escapando” de estos lugares y que se mueve a la velocidad de la luz hacia otras regiones del cosmos. Un ejemplo de este tipo de sistemas es dos astros orbitando uno en torno al otro: cuanto más compactos sean los astros y más rápido se muevan, más gravedad se les escapará y más intensa será su emisión de ondas gravitacionales. La Tierra y el Sol, sin ir más lejos, emiten ondas gravitacionales, pero son extremadamente débiles; dos agujeros negros, en cambio, sobre todo si están muy cerca uno del otro, “gritan” muy escandalosamente en ondas gravitacionales.

En los últimos cincuenta años muchos experimentos han intentado encontrar estas oscilaciones del espacio-tiempo, pero no fue hasta el año 2016 cuando los dos observatorios LIGO descubrieron la primera señal, procedente de una pareja de agujeros negros situados a más de 1000 millones de años luz. Desde entonces la lista no ha dejado de aumentar, y se han incorporado nuevos instrumentos: Virgo, en Europa, y KAGRA, en Japón. Precisamente fue una investigadora del observatorio Virgo, Isabel Cordero Carrión, la que dirigió hace unos meses el encuentro entre el grupo de composición y el equipo científico, y la que respondió las preguntas de los compositores y las compositoras sobre las ondas gravitacionales y cómo se detectan. De aquella reunión surgieron cuatro piezas musicales que son las que se escucharán el miércoles 18 de mayo. Las cuatro, cada una a su manera, van a tratar de traducir este “sonido de la gravedad” en música, el “sonido para seres humanos”. La actividad se iniciará con una breve charla de divulgación de unos 20 minutos a cargo de Alberto Aparici del IFIC que explicará algunos conceptos sobre la física de las ondas gravitacionales.