El Dr. John A. Musick imparte la conferencia 'Sobre tiburones y hombres: un cuento de predadores'

10-nov-2009

El Dr. John A. Musick imparte la conferencia 'Sobre tiburones y hombres: un cuento de predadores'

Más de 38 millones de tiburones son sacrificados sólo por sus aletas y se estima que 100 millones de ejemplares se pescan anualmente en las pesquerías mundiales. Por el contrario, de los millones de humanos que entran al mar al año, sólo hay entre 5 y 15 accidentes mortales de ataques de tiburones, tal y como expondrá mañana en el Oceanogràfic el Dr. John A. Musick, uno de los mayores expertos en estas criaturas gravemente amenazadas por la actividad humana.

Con la conferencia ‘Sobre tiburones y hombres: un cuento de predadores’- que tendrá lugar hoy martes a partir de las 18 horas en el Auditorio Mar Rojo- el Dr. John A. Musick inicia la sexta edición del ciclo de conferencias ‘Los Martes del Oceanogràfic’, programa en el que se abordará la biología, conservación o gestión de poblaciones de tiburones, uno de los grupos zoológicos que han visto su diversidad y población más mermadas y que mayores implicaciones tienen sobre el correcto equilibrio de los ecosistemas.

Asimismo, paralelamente a esta sexta edición, se ha organizado una exposición, en colaboración con Protect the Sharks, con el objetivo de alertar del peligro de exterminio al que se exponen más de 100 millones de tiburones al año. La muestra, ubicada en el Edificio de Acceso, del Oceanogràfic, está compuesta por material fotográfico único, con imágenes tomadas por algunos de los fotógrafos submarinos más importantes del mundo.

“Los tiburones han sido vistos con temor, incluso con aversión, por incontables generaciones de humanos. La razón de esta aprensión se ha basado en la ignorancia y en los conceptos erróneos” afirma el Dr. Musick quien señala que los “ataques” muy ocasionales a personas han conducido a extender la impresión de que la mayoría de los tiburones son peligrosos devoradores de personas.

Al respecto, señala que “menos del 10% de los ataques de tiburones han sido de naturaleza predadora, en los cuales un tiburón grande (generalmente cañabota gris, tiburón tigre o blanco), ataca a un humano como potencial fuente de alimento”.

De hecho, la gran mayoría de los llamados ataques ha sido mordeduras de tiburones en donde especies pequeñas de tiburones en aguas turbias han agarrado la mano o el pie de un bañista, confundiéndola con un pez pequeño o con otro organismo predador. Y en tales situaciones, el tiburón inmediatamente suelta a su presa.

En su conferencia, el experto norteamericano expondrá también la grave amenaza que implica la captura no regulada, ya que la mayoría de los tiburones crecen muy lentamente, maduran tarde y tienen un número pequeño de descendientes. Estos parámetros demográficos tienen como resultado un índice natural muy lento de incremento biológico y una capacidad limitada de responder a las presiones de la pesca. La historia de las pesquerías de tiburones no regulada abunda con ejemplos de rápido declive y, en definitiva, de descenso drástico de las poblaciones.