'La primera persona que pisará Marte ya está entre nosotros'

Oct 4, 2018

Héctor Guerrero,  Jefe del Laboratorio de Optoelectrónica del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial - INTA
'La primera persona que pisará Marte ya está entre nosotros'

El de 2018 ha sido el verano de Marte, en el punto más cercano a la Tierra de su órbita y se ha descubierto bajo su superficie agua líquida. Todavía es fácil encontrarlo en el cielo nocturno gracias a su característico brillo rojizo.  Aunque ya se aleja estamos cada vez más cerca de que el primer ser humano camine sobre su superficie gracias a investigadores como el doctor Héctor Guerrero, jefe del Laboratorio de Optoeléctrica del INTA, uno de los centros más innovadores cuyos proyectos lograrán ese nuevo gran paso de la humanidad. Gran divulgador del espacio y de Marte, este miércoles ha participado en el ciclo de Astronomía con la conferencia 'El espacio en la vida cotidiana'.


 ¿Por qué es tan importante la exploración espacial?

La exploración espacial es la principal apuesta del ser humano por comprender nuestro entorno: el Sistema Solar en primera instancia y, a mayor escala, el Universo. Nos ayudará a resolver cuestiones fundamentales sobre el origen de la vida y la especie humana, así como aumentar comprensión de nuestro propio planeta y su devenir. 

Titula su conferencia 'El espacio en la vida cotidiana'. ¿Qué tecnologías han vuelto del espacio y utilizamos a diario?

La investigación espacial revierte constantemente en beneficios para la Sociedad. Por eso debemos hablar de inversión espacial más que de gasto. Algunas de las tecnologías que se desarrollaron al calor de los programas espaciales son los materiales viscoelásticos, tan frecuentes en almohadas y colchones, motociclismo, hípica, etc. Se desarrollaron para aminorar en los astronautas los efectos de la aceleración e impacto principalmente en la fase de despegue. Las mantas térmicas de mylar aluminizado, como las usadas para dar resguarda a las víctimas de accidentes), los detectores de humo presentes en las cocinas de nuestros hogares, las fibras de alta resistencia para alargar la vida de los neumáticos, los termómetros de oído, etc. Una de las menos conocidas y que ha tenido mayor efecto en nuestra sociedad fueron las técnicas de codificación y compresión de información desarrolladas para mitigar un fallo en la misión Galileo a Júpiter. Al no desplegarse la antena principal, las comunicaciones con la Tierra sólo contaron con la antena secundaria de baja ganancia. En NASA/JPL desarrollaron algoritmos para mejorar la transmisión de datos que posteriormente facilitaron los primeros sistemas de telefonía móvil. Y luego un sinfín de materiales, sistemas de energía, etc. El espacio es un entorno muy exigente que demanda ideas brillantes y soluciones altamente innovadoras, de ahí que muchas encuentren luego su lugar en la Tierra.

- ¿Es cierto que hay leyendas urbanas sobre esos productos 'espaciales'?

Sí, hay algunas muy notables: el teflón (desarrollado en 1938), el Tang (data de los 50), el velkro (desarrollo y patente suiza de mediados de los 50) o los pañales (de Procter & Gamble / Pampers a primeros de los 60). Y sin duda el horno microondas, que data de los 50. 

- Dirige el Laboratorio de Optoeléctrica del INTA, ¿qué dispositivos y proyectos desarrollan?

Entre 2003 y 2012, en el Laboratorio de Optoelectrónica del INTA se desarrollaron principalmente dos líneas. En primer lugar toda una gama de sensores optoelectrónicos, magnéticos y de radiación para los satélites de órbita baja del INTA (NANOSAT 01, lanzado en 2004 y el 1B, lanzado en 2009) y para pequeñas sondas destinadas a la exploración de Marte (estación meteorológica MetNet Precursor, iniciativa conjunta con Rusia y Finlandia). En segundo lugar se desarrolló para la Agencia Espacial Europea (ESA) la tecnología para comunicar entre sí con luz los equipos en el interior de las naves espaciales; sin conectores ni cables, con luz difusa sin necesidad de apuntamiento. Todas estas tecnologías confluyeron en el primer satélite de bus totalmente óptico del mundo: el OPTOS (INTA, lanzado en 2013). En la actualidad, los grupos que se gestaron en el Laboratorio de Optoelectrónica trabajan en sus propios laboratorios en distintas áreas, siendo muy relevante la de la instrumentación para exploración planetaria, Marte principalmente, de la mano de la ESA, NASA y la Agencia espacial rusa, Roscosmos. 

¿Por qué es tan importante el agua en Marte?

El agua es importante por dos circunstancias, una práctica y otra científica. La práctica es que las futuras colonias humanas se beneficiarán de la presencia del agua por razones obvias y otras no tan obvias: el agua será el combustible de las naves espaciales para moverse por el sistema solar. La científica es que, tal y como conocemos la vida, la presencia de agua es un indicador de la posible existencia de vida. Por eso donde se detecte agua, hay que ir a buscar vida. 

- ¿Qué opina usted sobre los viajes turísticos espaciales?

Los primeros ‘turistas’ en la Estación Espacial Internacional estuvieron ‘invitados’ (previo un cuantioso pago) al nivel de las agencias espaciales gubernamentales. El turismo espacial por iniciativa privada es prácticamente una realidad gracias a empresas de emprendedores de altos vuelos, entre otras: Virgin Galactic (Sir. Richard Branson, dueño de Virign), Blue Origin (Jeff Bezos, fundador de Amazon) y Space X (Elon Musk, co-fundador de Paypal; Tesla…) Es una actividad que se regulará desde los gobiernos (por lo que supone el acceso al espacio) y que tiene el éxito asegurado. Además, la iniciativa privada tiene un importante efecto tractor sobre el sector (tecnología, acceso frecuente al espacio y reducción de costes) lo cual es muy saludable. Nótese que la ‘guerra fría’ terminó y con ella la carrera espacial. Por eso cualquier actividad espacial privada, como la que viene de la mano del turismo espacial, es más que bienvenida. 

- ¿ Algún día llegaremos a vivir  en Marte? ¿Cuando cree que será y cómo se imagina esa primera colonia humana?

Sin duda llegaremos a Marte. Nada nos parará. A Marte iremos simplemente ¡por que podemos! El ser humano no se detiene ante nada. Todos llevamos un explorador dentro. Se habla mucho de que las primeras misiones llegarán en la década de los 30. Yo me inclino por los 40 o más allá. En cualquier caso la primera persona en pisar Marte ya está entre nosotros. Pero sin una fuerte inversión y grandes dosis de liderazgo, no se llegará ningún día a Marte. Ahora tenemos la iniciativa de poner en torno a la Luna la llamada estación cis-lunar. Es una etapa intermedia para ir a Marte. A mi modo de ver, o se multiplica por 2 ó 3 el presupuesto de la NASA de manera sostenida durante un largo periodo de tiempo, o no terminaremos de llegar de manera sólida. No descarto alguna sorpresa / incursión privada antes de 2030, pero por ahora solo hay especulaciones al respecto; creo que nada serio. El proceso para establecerse en Marte está muy tasado. Primero habrá que lanzar misiones no tripuladas de avanzadilla, con grandes cantidades de equipos, materiales, energía, hábitats y soporte vital.  Sólo así se podrá preparar en avance el establecimiento de la primera colonia humana. Eso lo veremos en 30-40 años más, siempre condicionado a cómo nos vayan las cosas por la Tierra. El primer libro de la trilogía de Kim Stanley Robinson: Marte Rojo, Verde y Azul presenta de manera muy realista la situación de crear una primera colonia en Marte. 

-¿Cómo cree usted que cambiaría la ciencia si llegáramos a Marte?

Marte sólo afectará a aspectos fundamentales de nuestra concepción de la vida, pero sólo si la encontramos. En las demás ciencias poco influirá. Quizás en la psicología humana, por lo que supone el viaje en sí, el vivir ‘desacoplados’ del planeta madre, el establecer una civilización en paralelo…. ¡quién sabe!

- ¿Cual es su película favorita sobre Marte y por qué?

De las películas antiguas, antes de que llegaran las primeras sondas a Marte (la Mariner 4 en 1965) me gustó mucho la película ‘Flight to Mars’ (1951). Me sorprende mucho lo poco que se sabía de Marte en la época (atmósfera, temperatura, etc.) y, naturalmente, el desbarre de los Marcianos de la época, las tecnologías (aterrizaje por impacto), etc. Es una película realizada desde la seriedad del momento, pero claro, ya sabemos que muy desenfocada. De las nuevas cintas, por la historia y la ciencia ficción que supone la terra-transformación, la colonia humana y sus intrigas políticas interplanetarias, me gustó mucho la entrega original de 'Desafío Total' (1990). Y actualmente, 'The Martian' (2015) una película correcta hasta en lo impreciso, ya que como decía el autor de la novela, Andy Weir, se inventó una tormenta imposible físicamente ¡por que tenía que desarrollar una historia!