'En el Museo de las Ciencias en doce años hemos hecho más de 1.500 actividades y 200 exposiciones, muchas de acceso gratuito'

Nov 13, 2012

Entrevista con Manuel Toharia en el XII aniversario del Museo de las Ciencias
'En el Museo de las Ciencias en doce años hemos hecho más de 1.500 actividades y 200 exposiciones, muchas de acceso gratuito'

En el Museo de las Ciencias nos gusta jugar con los números, por eso hoy día 13 del mes 11 en el año 2012  cumplimos… 12 años, cada segundo de los cuales nos ha servido para convencer a muchos de que no existe nada más apasionante que la ciencia.  Para celebrarlo hemos preparado actividades especiales con motivo del XII aniversario del Museo de las Ciencias , como un concurso de fotografía, un fin de semana 17 y 18 de noviembre de ciencia 'concentrada', nuevas experiencias, un consejo infantil...

Y de estos doce años, hablamos en un día tan especial como hoy con el director científico de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, Manuel Toharia. Despertar la curiosidad en los visitantes, para que al salir tengan nuevas preguntas, pasar un buen rato, que los alumnos encuentren un complemento eficaz en su educación, disfrutar con el turismo inteligente…Son las razones que nos da Manuel Toharia para venir al Museo, que define como  'un edificio singular y seguramente único en el mundo desde el punto de vista arquitectónico, y un contenido muy extenso, y espectacular en su propuesta divergente, didáctica, recreativa e interactiva, para toda clase de públicos'.

Hace hoy doce años el Museo de las Ciencias abría sus puertas, ¿cómo recuerda aquel primer día?
Lo cierto es que estuvimos trabajando mañana, tarde y noche hasta una o dos horas antes del acto oficial. Luego, la visita con las autoridades fue realizada de tal modo que mientras yo iba dando las explicaciones oportunas me daba cuenta de las muchas cosas que no estaban del todo como debían estar… Un día de nervios, sí. Luego, al día siguiente, cuando abrimos las puertas a todo el mundo, fue una auténtica avalancha. Y la satisfacción por haber conseguido abrir en la fecha prevista volvió a dar paso a la preocupación por el daño que podían recibir las exposiciones interactivas ante tal afluencia de público. Tanto que a los pocos días hubimos de doblar el personal dedicado a mantenimiento y reparación. En fin, dos palabras definen aquella fecha: satisfacción… y nervios.

¿Qué balance hace? ¿se han cumplido sus objetivos?
En esencia, creo que hemos cumplido los objetivos fundacionales. Y no sólo en el Museo, también en los demás elementos de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. No hay más que echarle un vistazo a las cifras de visitantes y a las encuestas de satisfacción. Que, después de doce años, haya todavía entre un 80 y un 90% de nuestros visitantes que declaren que quieren volver de nuevo en el plazo de un año no puede significar más que una cosa: más allá de la espectacularidad monumental de los edificios, los contenidos -que seguimos cambiando en gran medida de año en año- siguen atrayendo a los visitantes.

¿Qué retos faltan por lograr? ¿qué le gustaría ver en el Museo?
Obviamente, me gustaría tener más dinero para hacer aun más cosas. No es que hayamos hecho pocas: en doce años más de 1.500 actividades de todo tipo, más de 200 exposiciones diferentes, muchas de ellas de acceso gratuito… Pero siempre quieres hacer más, y a ser posible, mejor. Pero, con la crisis, lo que hacemos es echarle más imaginación a la producción propia, a las colaboraciones con otros organismos y museos, y al reciclado y readaptación de elementos anteriores, sin descuidar la formación permanente de nuestro personal para seguir mejorando en nuestra forma de trabajar. Ése es uno de los principales cometidos de la Dirección Científica, por supuesto.

Su famoso lema ‘Prohibido no tocar’ es ya un clásico; ¿me podría idear uno nuevo para los próximos doce años?
¿Por qué uno nuevo? A mí me sigue pareciendo válido: “prohibido no tocar” implica, también, “prohibido no sentir” y “prohibido no pensar”. Lo que, inevitablemente, conduce a “prohibido no aprender”. Buen lema, sí.

De todos los contenidos del Museo, ¿cuál es su favorito y por qué?
Tengo dos hijos y una hija, seis nietos y dos nietas… ¿cuál de todos ellos es mi favorito? Respuesta: todos. Pues lo mismo ocurre con los contenidos y las actividades que alberga el Museo, incluso la Ciudad de las Artes y las Ciencias en su conjunto. Cada uno, en su especificidad, tiene su propio interés. Si no, que tengan los valencianos la seguridad de que no los hubiéramos puesto. Podemos equivocarnos, claro, pero en estos años ya hemos aprendido bastante acerca de lo que funciona más y lo que funciona menos… De verdad, no tengo favoritos. Si me apuran mucho, puedo decir que quizá el péndulo de Foucault, por lo que simboliza. O el Teatro de la Electricidad, por su espectacularidad. O la macroexposición Vida y Genoma, por su originalidad. O los planetarios en directo de 'Las Nocturnas'… Al final, lo citaría todo, pero no cabe.

Y por las experiencias que les trasmiten los propios visitantes ¿qué exposiciones o actividades son las mejor valoradas? 
Lo cierto es que hay un poco de todo. Y como nuestros visitantes son de todas las edades y de todos los niveles culturales, las opiniones son de lo más variado. El Bosque de Cromosomas suele ser citado por muchas personas, lo mismo que la Academia del Espacio o el Teatro de la Electricidad. Pero la asiduidad y fidelidad de los asistentes a nuestros ciclos de Astronomía es algo asombroso, después de doce años. Los llenos absolutos de los planetarios de las Nocturnas en verano nos llenan de orgullo. La buena opinión sobre el infantil Espai dels Xiquets nos han hecho reforzarlo y mejorarlo sin cesar. Las exposiciones CVIDA o La Memoria siguen asombrando a los visitantes… Y se valora mucho la Ventana al Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, de acceso gratuito en la Calle menor.

El Consejo Infantil del Museo de las Ciencias es uno de los próximos proyectos, ¿en qué consiste?
La idea es constituir un Consejo con alumnos y profes que nos critiquen, nos sugieran, nos ayuden, incluso se diviertan con nosotros a la hora de reflexionar acerca de lo que hacemos y lo que podremos hacer. Un poco a semejanza de lo que hace el Consejo Asesor de nuestros Premios Nobel, o el Comité de Expertos de la Comunidad Valenciana, que nos llevan ayudando con sus valiosísimas reflexiones desde el primer día.